Ciclo que organiza la Vicaría de la Esperanza Joven
Jóvenes compartieron una nueva Lectio Divina junto al Cardenal

“Tendrás un tesoro en el cielo… ven y sígueme” fue el lema que inspiró el encuentro del mes de agosto.

Los participantes tuvieron la oportunidad de compartir con el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, en el quinto encuentro de lectio divina. El pastor, quien acompaña cada reunión del ciclo que organiza la Vicaría de la Esperanza Joven, ahondó en lo que se necesita para alcanzar la vida eterna, iluminado por el Evangelio de San Marcos (10,17-31), texto conocido como "la lectura del joven rico".

A modo de introducción el Vicario de la Esperanza Joven, padre Galo Fernández, advirtió que el ejercicio de la lectio divina no sólo busca generar en los fieles una mayor cultura religiosa, sino que esencialmente forjar una nueva experiencia de encuentro con Jesús. Además, invitó a los jóvenes descubrir la belleza del Evangelio y a hacer de él su modelo de vida.

Después de la lectura de las Sagradas Escrituras el Cardenal explicó en detalle el sentido del texto de San Marcos y lo resumió en dos frases: "Salvarse para el ser humano solo por su cuenta no es posible, con la ayuda y la gracia de Dios sí es posible. Esa es la afirmación básica que se encuentra en este pasaje".

"Si estamos en comunión y tenemos una relación de amor con Cristo tendremos vida eterna. La vida eterna es la vida del amor que tenemos al Padre y que se prolonga después de la muerte, pero que ya empieza en esta vida. Después vendrá la resurrección del cuerpo", explicó el pastor.

Ecos de la jornada

María José (23 años) es estudiante de psicología y para ella la lectio divina es un momento de mucho significado, puesto que llena su espíritu de gracia, respeto y cariño por la figura de Jesucristo.

"Me pareció súper lindo y vine en un momento muy especial, ya que he estado alejada de Dios y con algo de desconfianza. Hoy me reencontré con Él a través de la lectura del joven rico. Si bien uno la leyó una o varias veces, siempre llega de una manera distinta producto del diálogo con los demás jóvenes y al ir conociendo la experiencia de otros", confiesa.

Pablo (21 años) es estudiante de derecho y para él este ejercicio resultó una experiencia absolutamente enriquecedora.

"Encontré una paz interior súper grande, algo que necesitaba en este minuto. Esta lectura la hemos leído bastante, pero darle énfasis a lo que Jesús le muestra a ese joven rico mediante gestos de amor y aceptación es maravilloso. Particularmente siento la necesidad de dejar de lado mi propio estrés y estar un rato con Jesús. Eso puede entregar la paz que uno necesita", explica.

Invitación

Estos espacios de oración son abiertos y están destinados especialmente para quienes tienen responsabilidades formativas en las pastorales juveniles. La actividad se seguirá realizando el último jueves de mes, en la capilla del colegio de los Sagrados Corazones de Alameda (Alameda 2062), desde las 18:45 horas.

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