"Somos un matrimonio joven de Sevilla (España). Conocemos la peregrinación gracias a nuestra amiga y hermana Ana Claudia Rosas Aburto. Nunca fuimos a ella, pero esta vez fuimos por Claudia. Éramos sus pies para que, andando el camino, siguiera sus pasos al Maestro: éramos sus manos para que, en el camino, sirviera de unión con otros jóvenes y éramos su corazón para que, dentro del camino, sea luz del mundo.

Aunque nos separen las aguas y miles de kilómetros de distancia, Claudia fue nuestro testimonio de presencia, unidad y cercanía con los jóvenes chilenos. Gracias y os esperamos en las Jornadas Mundiales de la Juventud, en Madrid 2011".

Juan Ramón e Inma

"Mi esposa sufre de una enfermedad en la que no puede llegar a término los embarazos, a razón de esto perdimos un hijo en la tierra y ganamos un ángel en el Cielo, nuestro Javier Alonso, quien nos inspiró en querer volver a intentarlo. Con mi esposa nos pusimos en las manos del Señor y con mucha fe caminé el 2007 con el corazón en las manos, pidiendo que a través del apoyo de Santa Teresita el Señor escuchara nuestras suplicas y nos permitiera tener la dicha de ser padres (mi esposa en ese momento ya tenía tres meses de embarazo).  

Gracias a esta ayuda tan milagrosa de Teresita hoy tenemos junto a nosotros a Trinidad de Los Ángeles, es lo más precioso que el Señor nos ha prestado para educar, proteger y por sobre todo amar. Gracias, Teresa, por ayudarnos. Gracias, Dios, por escucharnos".  

Javier Martínez
Parroquia “Jesus Carpintero” de Renca

"Este año es la quinta vez que voy a la peregrinación y aún así la sentí como nueva. Estaba casi tan emocionado como la primera vez que fui. No sabía qué pasaría, si resistiría hasta el final, si el dolor no me dejaría continuar, a qué hora llegaríamos a la cumbre y al santuario, será muy largo el trayecto entre estación y estación, será muy duro el camino o hará mucho calor, en fin, muchas interrogantes de principiante.

Pero la experiencia me sirvió para saber que no iba solo, que desde el comienzo, desde que me bajé del bus, Dios y Santa Teresita de Los Andes me estaban acompañando. Y ciertamente así lo sentí. A diferencia de otros años, cada paso que daba sentía que estaba más cerca del santuario y más cerca de Dios. Los lemas y oraciones de cada estación los hice míos y los medité".

Felipe Fuentes

"Muchos hermanos no pudieron caminar, pero sí se unieron en la oración a sus hermanos caminantes y, así también, alcanzaron la meta porque 'nosotros, los fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no buscar nuestro propio agrado. Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación' (Rom. 15,1-2).

En esta subida hay que comenzar despojándose de todo para alcanzar al todo, como nos enseña San Juan de la Cruz. El desasimiento total de nuestro ser, como también menciona Santa Teresa de Jesús de Ávila y a la vez una determinación, de alcanzar con toda alegria y por sobre todo con una caridad infinita la cima del único y verdadero amor, que a través de Santa Teresita, en esta caminata, estabamos invitados a alcanzar".

Carlos Díaz Farías
Postulante a la Orden Carmelitas Descalzos 

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