Un recuento de nuestra experiencia como servidores aventureros

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El viernes comenzamos reviviendo el Retiro 2008 y a través de la imagen del Quijote y Sancho Panza profundizamos en la locura de encontrarse con la persona de Jesús. Asumiéndonos como servidores suyos.

Con la centralidad de la Palabra como lugar de encuentro con Jesús, el día sábado recorrimos nuestra historia y reflexionamos comunitaria y personalmente.
Por la tarde discernimos acerca del sentido de nuestra labor, nuestra motivaciones para seguir a Jesús desde nuestro voluntariado. Juntos miramos la realidad a la cual servimos.

Caída la noche, los molinos de viento nos permitieron reconocer cuáles son las grandes dificultades que enfrentamos para dar testimonio de Jesús en el mundo de hoy.

Antes de descansar y de rodillas ante Jesús sacramentado nos fortalecimos en nuestro discipulado, revistiéndonos de las armaduras de la fe.
Al concluir, el domingo; agradecidos por lo vivido, expresamos nuestros sueños y compartimos los caminos que juntos vislumbramos en la mesa eucarística que nos reune, fortalece y envía a todos.