Pese a esas acciones las cifras que maneja el Gobierno y el mundo político expresan un desinterés progresivo a través del tiempo por inscribirse en los registros electorales: en el plebiscito de 1988 los jóvenes entre 18 y 29 años representaban un 36% de los votantes y en las Municipales de 1992 esa participación descendió al 30%.
Hoy el escenario es más complejo, ya que en febrero del año pasado este segmento sólo representaba un 7,6% del universo electoral, lo que significa que más de dos millones de jóvenes con derecho a sufragio están al margen del sistema. De hecho se estima que uno de cada cinco personas menores de 30 años está inscrita.
Para el ex presidente del Banco Central y también ex director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, Carlos Massad, el desinterés de los jóvenes por la política y por inscribirse en los registros electorales obedece a que hoy el mundo evoluciona hacia la búsqueda del placer o bienestar individual, sin consideraciones sociales o del entorno.
"Internet globaliza esta tendencia y los medios la reflejan en su selección de noticias. La justicia social ya no es prioridad y la violencia resulta legítima cuando permite satisfacer mejor la necesidad individual de bienestar. La visión anterior lleva a un desinterés por la política, orientada más al poder que a una visión de futuro. Esa visión falta en todos los ámbitos", opina.
Para el economista y político de vasta trayectoria, los jóvenes constituyen la renovación del pensamiento, no limitado por una tradición opaca. Por lo tanto, afirma que es necesario reencantarlos con un profundo sentido de misión.
"El pensamiento cristiano y los fundamentos de la doctrina social católica (bien común, subsidiariedad, solidaridad y respeto por la dignidad de la persona humana) constituyen bases poderosas para reconstruir una visión de futuro que inspire a la juventud", argumenta.
Massad cree que atesorando una visión de futuro y un sentido de misión, los jóvenes conquistarán el protagonismo y se tomarán su derecho a participar. Pero añade que esto no se logra por casualidad: los líderes son indispensables, tanto para plantear una visión de futuro, como para transmitirla con fuerza. Por ende, precisa, que es esencial identificar los lideratos posibles y apoyarlos al máximo en su desarrollo.
"De nosotros depende el futuro"
Rodrigo Panés, tiene 22 años y está a punto de terminar la carrera de Administración Pública en la Universidad de Chile. El joven admite que se inscribió en los registros electorales motivado, en parte, por las próximas elecciones presidenciales, pero fundamentalmente porque estudia una profesión que guarda un vínculo estrecho con el servicio público y con el mundo de la política.
"Me empecé a dar cuenta que por profesionalismo, inscribirme en los registros electorales significaba consecuencia. Actualmente, con los candidatos que han aparecido, hay varias disputas por el poder y también hay situaciones que debemos seguir combatiendo, como la aprobación del aborto", opina.
El estudiante señala que es trascendental que los jóvenes voten, pero cree que es necesario cambiar el enfoque y valerse de medios formales para ser protagonistas y apoderarse de la política. En esa misma línea recomienda que lo primero que debe hacer cualquier joven es informarse, puesto que será capaz de generar conceptos. Y si tuviera que explicar a un amigo la importancia de inscribirse su argumento es claro: "votar es tu derecho y de nosotros depende el futuro".
Por Armén Fica Donoso
Comunicaciones VEJ
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