Prevención y autocuidado: las claves para evitar accidentes

Los accidentes de tránsito en Chile son la primera causa de muerte en los jóvenes, entre 19 y 33 años. En el Gobierno esperan que la implementación de un sistema de licencias con puntaje contribuya a mejorar la seguridad en calles y carreteras, además de desincentivar comportamientos irresponsables.


Las estadísticas de tránsito indican que conducir y beber alcohol son una combinación peligrosa. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en jóvenes, entre 10 y 24 años, en los países pobres o en vías de desarrollo.

Según explica la secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), Gabriela Rosende, a nivel mundial los jóvenes -particularmente hombres- tienen mayor participación en accidentes de tránsito. Esto se debe a que la gran mayoría sobreestiman sus capacidades y adoptan conductas de riesgo mucho mayor.

"Es también un asunto de falta de madurez, de toma de conciencia de los peligros asociados a conducir a exceso de velocidad y con alcohol. Nuestro país no es la excepción. Los siniestros de tránsito en Chile son la primera causa de muerte en los jóvenes entre 19 y 33 años, por tanto es imperativo generar prevención y autocuidado", argumenta.

Para la especialista es esencial la educación a todo nivel -escolar, familiar y a través de medios de comunicación, entre otros-, ya que juega un rol clave en la prevención.

"El sistema de licencias con puntaje contribuirá a mejorar la seguridad de tránsito en el país, al desincentivar conductas y comportamientos inseguros. Asimismo, la enseñanza de las normas del tránsito debe ir acompañada con mayor fiscalización, dictación de nueva normativa y campañas de sensibilización, entre otras acciones. Debe ser un esfuerzo integral", expresa.

Problema de conciencia
Un estudio del Automóvil Club de Chile (que encuestó a más de 3.000 personas) determinó que el 43% de los santiaguinos reconoce ir y volver en su vehículo cuando tienen una actividad social. Lo preocupante: saben de antemano que van a beber.

El mismo análisis concluyó que dicha conducta varía de acuerdo a la edad, siendo el grupo etario más joven -entre 18 y 24 años- el que expresa tener los comportamientos menos responsables. Los datos se complementan con las cifras del Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes, los que señalan que en los jóvenes, entre 19 y 25 años, el abuso de alcohol alcanza a un 20%.

De acuerdo al relacionador público del Automóvil Club de Chile, Alberto Escobar, los jóvenes, tienen la sensación de que son "inmortales" y que pueden asumir más riesgos. Por ende, recalca que es esencial hacerlos comprender que alcohol y conducción son incompatibles.

"Entre los factores que influyen en las conductas peligrosas que adoptan los jóvenes se encuentra fundamentalmente la presencia de alcohol, el que desinhibe y los hace tomar riesgos innecesarios. Por lo tanto, sobrevaloran sus habilidades y en lo físico sufren una retardo de todos sus sentidos, haciendo muy peligrosa la conducción", afirma.

Proteger la propia vida y la de los demás
La secretaria ejecutiva de la Conaset entrega varios consejos a los jóvenes: "es relevante que conozcan bien las normas básicas del tránsito, que se informen de cómo enfrentarse a situaciones problemáticas que suceden en las calles y que traten de tener conocimiento del vehículo, además de revisarlo adecuadamente y no enfrentar riesgos innecesarios".

"No están solos en las calles y carreteras. El tránsito es una cuestión de armonía: tanto conductores, peatones, motociclistas, ciclistas y pasajeros son actores que deben tener respeto mutuo. Por ello recomiendo el libro ‘El Conductor Seguro', manual editado por la comisión y que próximamente estará disponible en el sitio www.conaset.cl", adelanta.

Escobar complementa las recomendaciones de la autoridad de Gobierno: "usar cinturón de seguridad siempre, respetar las velocidades máximas y pensar que como conductor no sólo se es responsable de la propia vida, sino que de la de todos los demás pasajeros".

Carlos Farías (21 años) conduce regularmente y cree que quienes manejan bajo los efectos del alcohol comenten un grave error. A su juicio, el cuidado por la propia integridad depende de la conciencia de cada uno, por lo que es recomendable ceder las llaves si se bebió.

"Los jóvenes debemos tomar mayor conciencia, puesto que se pueden establecer muchas sanciones a través de nuevas leyes, pero siempre habrá personas que no las respetarán. Definitivamente es mejor salir a pie, en taxi o acompañado si uno va a salir a beber", advierte.

Jacob Ortiz (27 años) estima que este problema, en la mayoría de los casos, obedece a una tremenda irresponsabilidad. Por lo tanto, cree que no cuesta nada dejar el vehículo en casa y salir a divertirse.

"Muchos jóvenes quieren impresionar a los demás, exhibiendo los automóviles en los que andan y realizando maniobras peligrosas. No me cabe duda que es simplemente para dárselas de ‘bacán'. Al parecer la única manera en que los jóvenes tomamos conciencia es realizando campañas de prevención que exhiben imágenes crudas. Sólo eso consigue remecernos la conciencia", enfatiza.

Por Armén Fica Donoso
Comunicaciones VEJ

Puedes enviarnos tus comentarios, inquietudes y opiniones a comunicaciones@iglesia.cl y también en el grupo VEJ de Facebook.