El Papa Benedicto XVI, con motivo de esta actividad, entregó un mensaje que insta a reavivar en la vida de todos los cristianos y de sus correspondientes iglesias locales, "la conciencia del mandato misionero de Cristo, de hacer discípulos a todos los pueblos" (Mensaje Dum 2009).La Iglesia en Chile se encuentra en estado permanente de misión, razón más que suficiente para que acoja la llamada del Espíritu a ser una "Iglesia Misionera: Luz de Cristo para el mundo", como bien lo expresa con renovado entusiasmo el lema de esta jornada que buscaba volver a centrarse en lo fundamental, que es evangelizar. El objetivo es enfocarse en lo que el Maestro dice, su Evangelio y así, con renovada "ansia y pasión", descentrarse para salir con la libertad y la alegría de saberse enviados y misioneros hacia los caminos del mundo, sin confines y sin fronteras.
Esta fue una ocasión propicia de reencanto misionero y de generosa apertura para dar gratuitamente de lo mucho que se ha recibido. Toda vida cristiana comporta generosa conversión, honda espiritualidad y gratuita donación.
Esta Jornada Universal de Misiones animó a tomar una conciencia renovada de la urgente necesidad de anunciar el Evangelio, e invitó a comprometerse en la cooperación misionera a nivel espiritual con la oración y el aporte económico en la colecta del DUM, para que a ningún misionero le falte en su trabajo evangelizador la ayuda necesaria para que todos los pueblos de la tierra puedan conocer a Jesucristo, su Palabra y la vida en abundancia que les ofrece.
Fuente: Obras Misionales Pontificias - Chile.