Editorial

EN CAMINO DE RENOVACIÓN

Mons. Cristián Roncagliolo. Vicario para la Esperanza Joven


La Vicaría de la Esperanza está al servicio de la evangelización de los jóvenes de la Iglesia de Santiago, buscando ayudarlos a la maduración de su fe, a su creciente pertenencia a la Iglesia y a su compromiso transformador de la realidad.

Para lograr estos fines estamos en proceso de renovación. Queremos desarrollar una Vicaría que, lejos de todo centralismo, sea subsidiaria, animando y ayudando –no suplantando– a las parroquias y comunidades en su tarea de evangelizar. Porque sabemos “que una excesiva centralización, más que ayudar, complica la vida de la Iglesia y su dinámica misionera” (EG 33) nos ponemos al servicio de las comunidades, especialmente en aquellas áreas de la pastoral juvenil que nos requieran buscando aportar en formación espiritual, doctrinal y humana.

Otro aspecto relevante de esta propuesta es que trabajamos para desarrollar una Vicaria ‘en salida’ porque nuestro norte no es la estructura misma sino la misión. Por ello pretendemos que nuestra pastoral juvenil no sea rígida y que sea un “cauce adecuado para la evangelización del mundo actual” (EG 27). En pocas palabras, buscamos ser un instrumento eficaz para la transmisión de la fe y para la madurez cristiana de los jóvenes, reconociendo que para ello necesitamos estructuras simples, dúctiles, no autopreservantes ni monocordes; también necesitamos una nueva fuerza misionera que sea capaz de trabajar reconociendo el valor de la diversidad de la Iglesia.

Este nuevo portal de la VEJ tiene un sentido simbólico porque indica el inicio de un proceso de renovación de la Vicaría y de su misión en la lógica antes señalada. Queremos que este portal sea un lugar de visita frecuente, donde los jóvenes encontrarán material de información y de formación; liturgias; oraciones y otros instrumentos para que puedan formarse bien. También que sea un lugar en el que las zonas territoriales y otras comunidades podrán dar a conocer la vida de la pastoral juvenil.

Hago mías las palabras de Francisco: “los jóvenes nos llaman a despertar y acrecentar la esperanza, porque llevan en sí las nuevas tendencias de la humanidad y nos abren al futuro, de manera que no nos quedemos anclados en la nostalgia de estructuras y costumbres que ya no son cauces de vida en el mundo actual” (EG 108). El desafío de una nueva comprensión de pastoral para la evangelización de los jóvenes, es el norte de este camino. Insertos en el X Sínodo, sin duda, la providencia de Dios nos abre nuevos caminos, insospechados para innovar, para proponer, para ser audaces en la misión.

Te invitamos a participar, a ser protagonista, para que juntos lideremos una nueva evangelización entre los jóvenes y podamos hacer que muchos más crean y sigan a Jesús.