Editorial

LA GRATUIDAD DE LA SOLIDARIDAD

Guillermo Quero. Encargado de Formación PJ Zona Cordillera


A raíz de la muerte de San Alberto Hurtado, un 18 de agosto de 1952, nuestro país celebra en mes completo el valor de la SOLIDARIDAD, pero de inmediato surge la duda ¿que es la verdadera solidaridad?, nuestro magisterio nos otorga una definición conceptual: “El mensaje de la Doctrina Social acerca de la solidaridad pone en evidencia el hecho de que existen vínculos estrechos entre solidaridad y bien común, solidaridad y destino universal de los bienes, solidaridad e igualdad entre los hombres y los pueblos, solidaridad y paz en el mundo. El término « solidaridad », ampliamente empleado por el Magisterio, expresa en síntesis la exigencia de reconocer en el conjunto de los vínculos que unen a los hombres y a los grupos sociales entre sí, el espacio ofrecido a la libertad humana para ocuparse del crecimiento común, compartido por todos. El compromiso en esta dirección se traduce en la aportación positiva que nunca debe faltar a la causa común, en la búsqueda de los puntos de posible entendimiento incluso allí donde prevalece una lógica de separación y fragmentación, en la disposición para gastarse por el bien del otro, superando cualquier forma de individualismo y particularismo” (Compendio Doctrina Social de la Iglesia. 194)

Sin embargo, dicha conceptualización se puede profundizar desde la verdadera gratitud con la que se expresa; sino, en vano seria el gesto, y no bastaría con el solo hecho de despojase de un bien o de algo que ya no usemos, Cristo mismo en su evangelio nos llama a NO dar lo que nos sobra, si no que a donar lo que el todo lo que tenemos, para suplir las necesidades de los prójimos (Lc 21, 41-44).

Para el joven cristiano no vasta con donar una moneda al desprotegido, si no mas bien lo que nos llama Cristo es hacernos parte de la pobreza del otro, encarnarnos en el desprotegido. Es en este gesto, tal como enseñó el Padre Hurtado, es donde veremos a Cristo, y al darnos por completo seremos testimonio suyo.

La GARTUIDAD es la clave de la solidaridad del cristiano, donde se muestra el carácter de aquello que nace, de modo incondicional y libre, de una iniciativa sobreabundante. Es gratuito el amor de Dios, plenamente revelado en Cristo y propio también de los cristianos.

Es desde esta clave que cientos de jóvenes, año a año, peregrinan por las calles donde San Alberto Hurtado de manera totalmente gratuita realizo su apostolado, un ministerio de amor profundo por los más necesitados. Y este año, con más fuerza caminaremos haciéndonos presentes para renovar nuestro compromisos social, e iniciar nuestro camino de preparación para la venida del Santo Padre en el mes de enero del 2018.