Chilenos celebran junto a 15 mil jóvenes del mundo, emotiva misa y fiesta en histórica ciudad polaca
- Por Víctor Villa C. y Enríque Astudillo

En las afueras de la ciudad fronteriza de Stary Sacz una de las más antiguas de Polonia y Europa, se realizó este sábado 23 de julio una multitudinaria misa en el altar erigido para la visita de San Juan Pablo II en 1999, la que concluyó con una fiesta de los países presentes en la celebración.


Una tarde llena de emociones vivió la delegación chilena de jóvenes que viajó a Polonia a la semana previa a la Jornada Mundial de la Juventud, JMJ Cracovia 2016. Más de 15 mil jóvenes -según cifras de la organización local- provenientes de países tan distantes como Estados Unidos, Argentina, Bélgica, República Checa, Corea del Sur, y Chile entre otros; se reunieron en el altar papal construido especialmente para la visita del Papa Juan Pablo II, en la que hace 17 años el pontífice canonizó a la reina polaca Santa Kinga.

La solemne misa fue presidida por el Obispo de la diócesis de Tarnów, monseñor Andrzej Jez. Al iniciar la celebración el pastor saludó a los miles de jóvenes asistentes en diversos idiomas, entre ellos en español.

El prelado les dijo: “La Jornada Mundial de la Juventud, nos muestra esta fascinante imagen de la Iglesia como una familia unida por el bautismo, la fe y el amor a Jesucristo. Queridos jóvenes hoy que celebramos está misa en Stary Sacz, pueden decir: estamos en casa".

Más adelante en su homilía, el pastor les animó con este mensaje: “Jesús es fuente de agua viva, que trae vida y renueva el mundo. Este río está en ustedes”.

“Todos conocemos personas cuyo contacto con ellos nos renueva, deja huellas. Son fuentes de agua manantial, que gracias a Dios encontramos en nuestra vida cotidiana y queremos ser como ellos para los demás. Aquí cuando miramos este parque y nos miramos a los ojos, somos conscientes que ese otro es agua manantial. Eso solo es posible cuando más nos acercamos a Jesús para apagar nuestra sed en la fuente inagotable de su gracia”, agregó monseñor Jez.

Concelebraron junto al obispo, cientos de sacerdotes de diversos países, entre ellos el Vicario de la Esperanza Joven, Francisco Llanca; el Asesor nacional de la Pastoral Juvenil, Manuel Quiroz; y el Vicario de la Zona Centro de Santiago, padre Marek Burzawa.



La Fiesta de la Juventud

Tras concluir la liturgia se dio inicio a una fiesta para los jóvenes, la que fue animada por representantes de todos los países que se congregaron en el enorme campo ubicado cerca de la frontera con Eslovaquia. En la ocasión –como sucedió hace unos días en Limanowa- se hizo nuevamente presente Chile, a través de un grupo de chilenos de diversos lugares del país, que bailaron dos pies de cuecas frente a los miles de muchachos del orbe.

La festividad se extendió hasta pasada las 21:00 horas y tras concluir los peregrinos retornaron en buses a las diversas ciudades de la diócesis de Tarnów que los han acogido en los días previos a la jornada planetaria que inicia el martes 26 de julio en Cracovia, a la que se suma el día siguiente el Papa Francisco.

Agustín Miranda, uno de los encargados de los grupos de jóvenes chilenos de la Delegación Oficial de Chile en la JMJ, explicó sobre este evento: “Este es el culmine de esta semana previa, en donde se ha invitado a todos los peregrinos del mundo a vivir una experiencia reconfortante de que la misericordia del señor sea la que nos avale en el futuro”.

Natalie Muñoz, estudiante del Liceo 7 de Santiago, por su parte expresó: “La verdad ha sido muy emocionante ver a tantos jóvenes de tantos países en un mismo lugar, donde la cantidad de católicos es tan alta. Quiero disfrutar todo esto”.

“Estamos gente de habla distinta y de culturas muy diferentes, pero todos con algo en común, la fe en Jesucristo”, complementó Alejandro Girón de la parroquia el Carmen de San Fernando.

Humberto Molina, peregrino chileno del movimiento Opus Dei comentó respecto del ambiente vivido en la celebración: “Ayuda mucho al recogimiento. Además, unidos especialmente a lo que el Papa Francisco nos está pidiendo, rezar por todo el mundo, especialmente por la paz”.

Por su parte, Diana Ibarra de la pastoral del Duoc UC, reflexionó: “Te llena como cristiano darte cuenta que realmente Cristo está en todo el mundo, que la fe católica es súper grande. Esta experiencia de compartir con otras personas, otras culturas es enriquecedor”.

Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl
Stary Sacz, 23 de Julio, 2016
Galerías Fotográficas