Testimonio de un estudiante en la JMJ de Rio 2013

Alonso Molina Nuñez vivió la experiencia de su vida en la Jornada mundial de jóvenes en Brasil, en la que compartió con habitantes de todo el mundo. Aquí revive ese momento y sus proyecciones para las nuevas JMJ de Cracovia 2016.

En sus 23 años de vida, Alonso Nuñez Molina ha está ligado desde chico a la iglesia. Primero participó muchos años en la parroquia Jesús Maestro de la Villa Portales de Estación Central. Con el paso del tiempo, el entusiasta Alonso llegó a ser coordinador de la vicaria de la Zona Oeste. Al poco tiempo llegó a ser parte de la Vicaría de Esperanza Joven el año 2010, con apenas 18 años y donde en la actualidad dirige un coro que une a varios jóvenes de todas las zonas de Santiago.

Durante la semana, Alonso y su gran sonrisa son infaltables en las aulas y los patios del Campus San Joaquín de la Universidad Católica, donde cursa un magister en estadísticas. "Como yo trabajo con números todo el día, el padre Francisco Llanca (Vicario de la Esperanza Joven) me pidió hacer un programa para hacer fácil la inscripción de los peregrinos chilenos a la JMJ de Rio. Hice una aplicación para celular donde se podía incorporar la base de datos y el padre me dijo que fuera a Rio para que pudiera manejarla", explica Alonso.

Alonso y una multitudinaria delegación chilena finalmente llegaron a Brasil, país en el que vivieron muchas experiencias inolvidables: "La más memorable fue en Copacabana, cuando venía el Papa Francisco por el camino. Con el equipo nos pusimos todos de acuerdo para lanzarle una polera de Chile. Todos lo hacían pero llegaban a cualquier parte. Fue una logística tremenda, lo logramos y el recibió la polera. Fue el mejor momento para todo el equipo".

Así como hubo mucha gente religiosa en la JMJ de Rio, Alonso también conoció mucha gente laica con la que se compartió esa gran experiencia: "Como todo en la vida, hay momentos para compartir, otros para disfrutar y otros para rezar. Si vas a otro país no vas a pensar que vas a estar todo el día de rodillas golpeándote el pecho. No es esa la finalidad del encuentro, muy por el contrario, es una finalidad para conocerse con otro, para compartir experiencia, pero sí también es un momento para orar con otro, aunque no es la mayoría, para nada. Los momentos que más se acuerda uno es el compartir, más que el rezar".

Y mientras Alonso todavía mantiene un gran recuerdo de todo lo vivido en la Jornada mundial para la juventud en Rio, todavía no sabe si podrá asistir a la JMJ de Cracovia, porque el próximo año tiene que empezar a trabajar, aunque sin duda que recomienda participar en esa experiencia en Europa a ojos cerrados: "Cracovia promete harto. No será una experiencia como Rio, pero sí me imagino que el calor humano y la gracia de encontrarse va a ser la misma. Por tanto yo creo que si tienen ganas, hay que ir igual. Que el dinero no sea un impedimento, que el frío de Cracovia no sea un impedimento. Que nada sea un impedimento para participar, que las personas se pongan con la ayuda y que Chile tenga una muy buena experiencia nuevamente. Además que es el país del Papa Juan Pablo II, que fue conocido como el Papa de los jóvenes. Así que le da un plus genial".

Fuente: Comunicaciones Santiago
Santiago, 06 de Julio, 2015
Galerías Fotográficas