La despedida a un joven 100% católico

Con esperanza en la resurrección, la Parroquia Natividad del Señor despidió este martes 5 de agosto al joven Gabriel Lazcano que murió el pasado domingo en medio de un partido de rugby.

“No son los años los que ennoblecen la vida de los seres humanos, sino lo que el ser humano hace con sus años y Gabriel ha hecho mucho en el cuarto de siglo que ha vivido entre nosotros”, dijo monseñor Cristián Contreras Villarroel, Obispo de Melipilla y ex párroco de la Natividad del Señor, en el funeral de Gabriel Lazcano, joven que falleció el pasado domingo a los 25 años en medio de un partido de rugby en el campus Antumapu de la Universidad de Chile, donde estudiaba Ingeniería Civil. Cientos de personas acudieron a despedir al joven que fue dejó una profunda huella en la pastoral juvenil de su parroquia y de la zona cordillera, en la Escuela de líderes Católicos y en el movimiento gremialista dentro de su casa de estudios. Citando a san Pablo dijo a los presentes: “Si Cristo no hubiese resucitado, nuestra fe sería vana y seríamos los más desgraciados de los hombres”, y agregó: pero Cristo ha resucitado y nos mantiene aquí en la fe, la esperanza y sobre todo en el amor”. Monseñor Contreras, que presidió el oficio fúnebre, fue acompañado por los sacerdotes Patricio Narváez, Pedro Pablo Garín y el párroco Luis Peña. Además destacó las condolencias que hizo llegar desde Panamá el Arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, quien se encuentra en una reunión para presidentes de conferencias episcopales y recordó las visitas de monseñor Galo Fernández, Obispo Auxiliar de Santiago; de Francisco Llanca, Vicario de la Esperanza Joven y de otros sacerdotes que celebraron las misas previas a las exequias.

Con un amor intenso a la Iglesia

Un joven excepcional, alegre, deportista, solidario y con una tremenda fe en Cristo fue el que presentó el padre Luis Peña en su homilía. Recordó que estudió muy cerca de la parroquia, en el colegio Víctor Domingo Silva, y fue en la comunidad de la Natividad del Señor y en la vicaría para la Zona Cordillera donde “profetizó y se dio cuenta que había sido ungido para ser un joven católico”, aseguró. No solo en el ámbito de fe se desempeñó este joven, sino también en la vida social y política. “Bienaventurados los que trabajan por la paz”, comentó el padre Peña. Lo describió como “buscador inquieto de las cosas de Dios con un amor intenso a la Iglesia”. Finalizó: “Quiero pedirte que nos ayudes a vivir el dolor, en primer lugar a tus padres, hermanos y polola, pero también a todos nosotros”.

Casi al término de la misa fúnebre su hermano Cesar Lazcano dirigió unas palabras a los asistentes y, con mucha emoción, señaló que el legado de Gabriel es no pensar tanto en hacer el bien, sino directamente hacerlo. En esta misma línea Eliana Ortega, miembro de la pastoral juvenil, recordó que Gabriel era capaz de agendar tres reuniones a la misma hora y llegar a todas. “Es difícil resumir todo lo vivido, pero hay ciertas cosas que de ti no olvidaremos”, dijo. “En primer lugar, tu amor incondicional a Dios y a su Iglesia reflejado en cada una de las personas que te conocieron y que hoy están aquí para decirte hasta pronto”. Agregó: “Hoy venimos a celebrar este encuentro (con Cristo) porque fue lo que buscaste en tu corta, pero intensa vida”. Por parte de los adultos, el presidente del consejo parroquial, Alberto Villegas, ofreció compañía y consuelo a los jóvenes que hoy echan de menos a quien los marcara a fuego.

Familia y amigos de Gabriel Lazcano continuaron la despedida en el Parque del Recuerdo, donde descansarán sus restos.

Fuente: Comunicaciones Santiago www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 05 de Agosto, 2014
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