Card. Ezzati: “La pastoral juvenil necesita pastores que sean convocantes”

Expresó el Arzobispo de Santiago en la jornada mensual de consagrados y consagradas de la Zona del Maipo realizada el 19 de junio.

Durante la reunión mensual de sacerdotes y religiosas de la Vicaría del Maipo, el Cardenal Arzobispo de Santiago, Mons. Ricardo Ezzati, se refirió a los ejes esenciales de una Pastoral Juvenil y llamó a los párrocos a estructurarla de acuerdo al marco de la Vicaría de la Esperanza Joven.

“La Iglesia es convocación y misión al servicio del reino. El reino es el objetivo del ser de la iglesia y, por consiguiente, lo esencial de la Pastoral Juvenil es el reino de Dios”, dijo.

“¿Qué queremos, que el reino crezca en el corazón de los jóvenes y aunque esto es esencial y obvio, frente al cambio cultural –como lo ha recordado el papa Francisco-, hay que ir a lo esencial. Lo primero que tenemos que tener en cuenta los pastores y todos los que son agentes es lo esencial”, remarcó.

Para lograrlo –explicó el pastor- es necesario en primer lugar conocer los contextos en que viven los jóvenes. “Hay que tener en cuenta el contexto, la familia, la escuela, la calle, qué influencia tiene en ellos. Yo, como educador de la fe, no puedo estar al margen de ello”.

También es necesario considerar el proceso de maduración de la fe de los jóvenes. “¿Cuál es la propuesta, la esperanza que le presentamos a los jóvenes? Porque la esperanza cristiana se presenta como alternativa a muchas otras esperanzas. ¿Cuál es la propuesta que no podemos perder nunca de vista? Acoger y vivir la vida nueva en Cristo, de acuerdo al proyecto de vida que cada uno tiene. En primer lugar, la presentación, el anuncio de Jesucristo, que se vive en una comunidad, y no solamente como un conocimiento, sino como una experiencia de vida, de la sacramentalidad, de reconocer a los otros, y en la voluntad de ser testigos en medio del mundo. Eso es esencial”, expresó.

Y hay un elemento metodológico, una pedagogía, con la cual el pastor o el asesor o el acompañante, debe considerar al estructurar una Pastoral Juvenil. “La Pastoral Juvenil no es un punto de llegada, sino que es un camino, un itinerario. Es esencialmente un camino hacia el encuentro de Jesucristo, hacia la participación en la vida de la Iglesia, una maduración vocacional que me hace servidor y testigo, especialmente en esta etapa de la vida cristiana. Ese ‘hacia’ no es algo espontáneo, sino que obedece a un proceso de la pastoral juvenil: conocer, amar, seguir, celebrar y testimoniar a Jesucristo. Ese es el proceso y en cada etapa no puedo perder de vista en qué necesita el joven crecer y profundizarse, y hay que acompañar”, sostuvo.

En ese sentido, enfatizó el Cardenal, la Pastoral Juvenil requiere “pastores y acompañantes muy cercanos, pedagogos, mistagogos de la fe”. Y por ende –agregó- la tarea nuestra es la sentir la necesidad de ser acompañantes en ese itinerario ‘hacia’, teniendo muy en cuenta lo que significa el advenimiento del reino. Es una tarea esencial de mediación entre el joven y el Señor.

En síntesis, dijo, “la Pastoral Juvenil necesita de pastores que sean convocantes: que llamen por el testimonio de la vida, que llamen por su interés de trabajar por el reino, por su cercanía a los jóvenes y que sean prácticamente altavoces que convocan. El Señor llama y no deja abandonado al que llama, lo acompaña, no lo deja en el estado en que lo llamó”.

Finalmente, llamó a los párrocos a que en sus comunidades asuman el proyecto de la VEJ porque sus lineamientos y programas de formación contienen en sí los elementos más esenciales de lo que significa una auténtica Pastoral Juvenil.

Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago
www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 20 de Junio, 2014
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