Jóvenes y familias vivieron Navidad en la calle
- Por Elizabeth Loyola Poblete

El compartir lo mejor de sí, marcó el recorrido que hicieron más de 600 voluntarios en Santiago, que animados por la Vicaría para la Educación acompañaron a ancianos, jóvenes, niños y personas solitarias el 24 de diciembre.

Provistos de una guitarra y con mucho entusiasmo, la familia Córdova Galleguillos, al igual que los dos años anteriores se aprestan a pasar una Navidad en la calle. Acompañados por algunos jóvenes, llegan alrededor de las cuatro de la tarde, al comedor solidario de la Parroquia Nuestra Señora de Andacollo, donde los esperan ansiosos adultos mayores del sector.

Así como ellos, más de seiscientos voluntarios se volcaron en dos turnos- tarde y noche- a acompañar a adultos mayores, jóvenes y niños de centros del SENAME, a migrantes, a personas en situación de calle, personas con discapacidad síquica y/o mental, mujeres y hombres que transitan solos en la Plaza de Armas en Nochebuena. En total 23 lugares fueron visitados, transmitiendo la buena noticia del nacimiento de Jesús.

Juegos, bailes, conversación, comida e intercambio de pequeños pero simbólicos presentes fueron parte de la batería de cosas que portaban, para compartir lo mejor de sí.

Para Leonardo Saavedra, “vivir la navidad en la calle debe ser las mejores navidades que he tenido, uno queda tan lleno de vida, porque uno siente que va a entregar y finalmente son ellos los que te entregan mucho, existe esa cosa recíproca”.

Opinión similar tiene Elizabeth Córdova, quien junto a su familia es tercera vez que se suman a esta iniciativa. “Un año decidimos vivir una navidad diferente, sentíamos que vivir encerrados no era tan llenador y vimos la oportunidad y desde hace tres años, nos encanta la experiencia” señala y agrega que “la Navidad significa darse a otros, no solo estar con las personas que uno quiere, si no que con las personas que lo necesitan, Esta es una fecha donde muchas personas se sienten solas, que necesitan sentirse acogidos, sentirse alegres”.

Luego de la enriquecedora experiencia de la tarde, los voluntarios regresan colmados de anécdotas e historias a la Parroquia Santa Ana, centro de operaciones de esta actividad, donde las personas que saldrán en la noche preparan las colaciones y las cajas para repartir con cariño.

Juntos, los de la tarde y la noche, inspirados por el verdadero sentido de la Navidad celebran en medio de la Plaza, la eucaristía de Nochebuena, presidida por el párroco Lionel de Ferrari y concelebrada por el Vicario P. Tomás Scherz.

Posteriormente salen a las plazas y centros, donde encontraron a más personas a quien transmitir su esperanza, a hacer la misión que les encomendó Jesús.

Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 26 de Diciembre, 2013
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