Arzobispo de Santiago llama a los jóvenes a abrir el corazón e ir contra la corriente

Convocando al encuentro gozoso con Jesús, monseñor Ricardo Ezzati presidió la Misa Juvenil celebrada este jueves en el Seminario Pontificio Mayor.

Decenas de jóvenes y seminaristas acudieron este jueves a la Santa Misa juvenil del Seminario Pontificio Mayor, donde el último jueves de cada mes, se produce un encuentro, tras la Eucaristía, en que se comparten experiencias, un sándwich, una bebida, una conversación fraterna entre jóvenes cristianos.

La tarde de este 29 de agosto coincidió con la visita del Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati, quien en su saludo inicial llamó a los presentes a “abrir el corazón a la confianza en Dios”, porque “cuando él llama da también el gozo de responder a esa llamada, y da también la gracia de permanecer fieles a esa llamada”, señaló.

“Que la Eucaristía que celebramos esta tarde, nos ayude a confirmar nuestro sí al Señor, nuestra disponibilidad para construir con él el Reino que es Reino de vida, que es Reino de verdad y de perdón, para nosotros y para todos los demás”, dijo antes de presidir la Santa Misa.

Contra la corriente

Durante su homilía, el Arzobispo de Santiago realizó algunas reflexiones sobre le memoria litúrgica del martirio de San Juan Bautista. De este modo, puntualizó que Juan, el hijo de Isabel, en un primer encuentro, “saltó de gozo en el seno de su madre por el encuentro con Jesús, que estaba en el seno de su madre”.

Y agregó que “el encuentro con Jesús no puede sino dar su fruto más bello que es saltar de gozo, porque Jesús es la Buena Noticia, es la noticia de la cercanía de Dios a la vida de cada persona, es el anuncio de la Salvación, el anuncio de la vida nueva, el anuncio de que las puertas del cielo, que estaban cerradas por el pecado, se abren nuevamente”, dijo, pero asimismo sostuvo que es el mismo gozo “que experimenta también quien encuentra su vocación más auténtica y más profunda”.

Luego el Pastor procedió a señalar que el desafío de los jóvenes actuales era el de ser audaces, a ejemplo del Bautista: “Juan de verdad nadó contra corriente —dijo—, fue capaz de nadar contra corriente y eso le costó la vida, pero le costó la vida para dar testimonio de la verdad de Dios, de la Palabra de Dios, anticipando de alguna manera lo que es el testimonio que cada cristiano está llamado a dar de la verdad de Jesucristo”.

“En esta tarde le podemos pedir al Señor, con mucha humildad —resumió monseñor Ezzati al finalizar su homilía—, que nos haga saltar de gozo por la posibilidad del encuentro que nos da él para vivir en amistad con él”. Y luego: “Pidámosle al Señor que nos de la capacidad de ser como Juan Bautista, jóvenes audaces que sean capaces de dar testimonio, para constatar la Realeza de Jesucristo, y a todos nosotros los presbíteros también, nos de la capacidad de ser testigos en medio de las tribulaciones que nunca faltan, porque el Señor nos ha dicho que no nos va a faltar la tribulación, tal como recordaba el texto del profeta, ‘no tengas miedo, porque yo voy a estar ahí contigo al lado tuyo’”, señaló.

Tras una sentida Eucaristía, el Arzobispo acompañó a los jóvenes, compartiendo la oportunidad de ver un video, preparado por el curso de segundo año de filosofía del Seminario, con las reflexiones del Papa Francisco durante la JMJ Río 2013.

Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago
www.iglesiadesantiago.cl
Santiago, 29 de Agosto, 2013
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