Palabras del Padre Francisco Llanca, Vicario de la Esperanza Joven

De vuelta a Chile, aún resuenan en nuestros oídos las palabras del Papa Francisco que nos desafiaban a ser Discípulos y Misioneros del Señor Jesús.

Sin duda la experiencia vivida en Río de Janeiro, es para nuestras Diócesis, Parroquias, Movimientos y Colegios que participaron una bendición, de habernos sentidos interpelados a la transformación del mundo y ser motores de nuestra Iglesia. Los momentos vividos, el sentido eclesial y la fuerza desbordante de todos quienes estábamos en Río día a día, son elementos que nos recuerdan la Iglesia viva que se hace presente hoy en nuestro Continente Americano, las catequesis también reforzaban nuestra misión e identidad. Sinceramente creo que todos quienes participamos, tenemos un tremendo desafío en anunciar con fuerza la Buena Noticia del Evangelio, y tomando las palabras del Papa Francisco, el encuentro con el Señor Jesús, la vida de los Sacramentos y la Vida de Caridad, especialmente en este año de Misión Joven, son más que desafiantes, son la vitalidad para mostrar con cariño, audacia y generosidad la vida plena que tenemos en Cristo el Señor

Queridos Peregrinos, junto con la alegría de lo que fueron estos días, como Delegado Nacional para esta Jornada Mundial de la Juventud, quiero recoger y acoger el sentir de muchos de ustedes, que por problemas del Equipo Organizador de la JMJ-Chile, no lo pasaron bien. Hay situaciones complicadas en muchos peregrinos, que sinceramente lamento y pido a nombre del Equipo Organizador JMJ-Chile perdón por las dificultades que varios pasaron.

Agradezco las correcciones fraternas que con altura de miras, y con la caridad propia del hombre y la mujer de fe, me han hecho llegar, esto es un importante insumo para corregir, aprender y poder así entregar un servicio de calidad a la Juventud chilena. Perdón si esa calidad esperada no se dio en la totalidad esperada. Como Responsable de la Delegación Nacional, siempre estarán las puertas abiertas para acoger las sugerencias que se entreguen para enmendar los errores cometidos. Hemos comenzado ya un proceso de evaluación que nos entregará los insumos para las correcciones y las decisiones que se desprenden de este período.

Quiero también agradecer las palabras y testimonio de tantos Peregrinos que, valoran lo realizado y nos motivan a vivir día a día esta Jornada Mundial como ese encuentro de la Iglesia viva, esa Iglesia de hoy que debe salir, que debe testimoniar y mostrar la alegría de ser Discípula del Señor. Los invito a que lo vivido lo podamos compartir, que la experiencia de fe pueda ser también transmitida a otros, que seamos los testigos de la caridad, que den muestra del amor a Jesús, de la Vivencia de los Sacramentos, de la riqueza de la Palabra y de la caridad operante que muestre como este peregrinar ha ido transformando nuestra existencia para así inflamar de vida nuestras Comunidades.

Hemos sido Peregrinos, nos hemos encontrado con dificultades, ya sea por la Organización de Río y por la nuestra, algunos hermanos no lo pasaron bien y eso nos duele, pero en este Peregrinar, nos hemos encontrado con el Señor, y mediante el testimonio del Papa Francisco, el Señor nos muestra cómo hoy debemos también evangelizar a otros jóvenes, ya Él nos recordaba: Un joven evangeliza a otro Joven con entusiasmo y testimonio.

El Señor les bendiga y extendamos esta bendición, de haber participado en la JMJ a todos los hermanos que nos rodean, con fraterno afecto.

Pbro. Francisco Llanca Zuazagoitia
Delegado Nacional para la Jornada Mundial de la Juventud

Fuente: Vicaría de la Esperanza Joven
Santiago, 08 de Agosto, 2013